De la escala humana que no molesta y de la que molesta


Aceptar la escala humana en las fotos es algo que lleva tiempo -y hasta cansancio- procesar internamente. En otras palabras, me refiero al estado mental de aceptación del hecho de que aparezca una persona allá a lo lejos cuando intentamos fotografiar un edificio o un paisaje que se encuentra (justo justo hasta ese momento) despoblado y solitario.

Es inevitable luego no mirar al costadito aquel donde justo, justo, apareció una personita que estrop... perdón, que representó la escala humana en el fotograma.

Mas allá de los malos momentos, a veces suele quedar bien -y hasta es necesario- para representar proporciones de obras arquitectónicas, artefactos, paisajes.

De todos modos, a quienes interese la escala humana y toda la filosofía asociada, recomiendo leer a Le Corbusier en sus obras donde trata la temática del modulor.


Nota: a los que ya lo leyeron, verán que existe una gran similitud entre el hombrecito de los dibujos de Jeanneret y el tipo que de pronto aparece a contraluz en nuestras fotos.

2 comentarios:

Valila dijo...

Brillante!

Unknown dijo...

Fede, ESPECTACULAR la foto!! Es bellísima y realmente es arquitectónica!! Felicitaciones!!