
Los fotógrafos además de ser detallistas al retratar la realidad, suelen tener algunos trucos como los tiene todo el mundo. Lo bueno es que algunos trucos son un poco graciosos.
Para recrear la foto, frente a un modelo vivo que entienda su lenguaje, los fotógrafos dan indicaciones como ser: "mirá un poco más para allá...", "hacé de cuenta que cantás...", "señalate algo en el horizonte..." y la mejor de todas "poné una cara más natural, como si yo no estuviera..." mientras el tipo está apuntándote con un telemegaplusobjetivo de cancha de fútbol.
Escribir esto favorece al desvanecimiento de la magia de una foto pero al mismo tiempo adiestra el ojo del mirante, porque siempre es bueno separar las fotos buenas de las malas. A las malas se le nota que el fotógrafo le dijo "nene, reíte como tuvieras una carcajada..." y el modelo se ríe, pero no se le hincha la vena de la frente, y no le transpira el cuello por lo que la imagen queda incompleta, como si no tuviera sal. Mientras que las fotos buenas, son buenas por su espontaneidad, o también, por haber logrado en forma artificial imágenes que remiten a situaciones verdaderas muy bien producidas.
Nuevamente, si usted está aburrido/a y coincide que justo está en la calle, mírele la cara al modelo de un cartel publicitario, imagínese las indicaciones del fotógrafo y se va a reir un poco.
1 comentario:
Por ejemplo los niños de la última campaña de Paula Cahen D'Anvers.... Están tristes o les pidieron que esten tristes?
que piensan?
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