De los que Miran lo que hay Detrás


Admito que soy de los que miran qué hay detrás del elemento principal de la imagen, como descifrar por ejemplo de qué madera está hecho el puente del personaje que aparece tomándose las mejillas en "El Grito" de Munch, o ver si los campesinos franceses que pintaba Millet estaban cerca o lejos de las edificaciones... amo ver los fondos de La Escuela de Atenas sin importarme tanto las improntas primarias.
Eso mismo le pasó al célebre protagonista de El Túnel de Sábato, y terminó preso por haber matado a Alicia. Tratemos los fotógrafos de no terminar presos, pero sí de visualizar a las personas y objetos secundarios, inclusive los lejanos. Ejercitando la observación, hasta puede deducirse por el largo de los pasos la velocidad de los caminantes, puesto que está comprobado que en las grandes urbes los humanos caminamos más rápido que en las periferias.
A los dieciseis años descubrí en mi casa una caja de zapatos (el lugar por excelencia) semiescondida, donde mi madre guardaba todas las fotos que había sacado desde antes de que yo naciera hasta mis tres años de vida, más o menos.
En ese momento me dediqué a revisarlas una por una: había fotos de cumpleaños, reuniones, fotos de viajes, arreglos de la casa, estaban mis familiares, mis bisabuelos, todos interactuando, charlando y riendo para la foto... y allí lo descubrí.
Observando claramente los gestos, las posiciones de las manos, las posturas de las espaldas, las botellas abiertas, las ventanas traseras, la luz, las ropas, pude establecer un vínculo sumamente íntimo con las situaciones representadas, más allá de conocer o no a los actores. Establecí los grados de valor que se manejaban en aquella época. Pude así estimar cuá les eran las charlas, quién aparecía compadeciéndose o envidiando, quién era el centro de las conversaciones, el alma de las fiestas, el oprimido, el charlista, el depresivo, el distante, el mejor.

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