De las Fotos en Azul




Quien de niño posea recuerdos bellos y melancólicos, y los atesoren como algo tan propio como un brazo o una pierna, se sentirán muy a gusto sacando fotos en color azul, técnica que se adquirirá cuando se domine mínimamente el revelado.
El color azul es el temple de los amantes del sepia y el blanco y negro. Hay que ser cauto con las dosis de color azul, ya que puede resultar tan tranquilo y lleno de contenido que puede entristecer a quien aprecie la toma. Por eso, es bueno verlas en invierno, ya que el frío y el azul son los condimentos más apropiados para los clásicos que tengan ganas de alejarse de la exultante motivación que significa el verano.

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