De las maldades de las aves




Todo aquel que en su vida intentó fotografiar pájaros se enfrentó a la desmotivación de perderse casi siempre, o mejor dicho siempre muy buenas fotos. Y porqué? Porque los pajaritos presienten a los que les van a sacar una foto. El tema acá es que a ellos no les gusta la fotografía. Haciendo un paralelismo, son como los gatos al agua.


Los pajaritos saben cuándo los están enfocando, y en efecto posan, de a uno, de a dos, de a varios... (es todo una gran farsa...) dejan que saquemos la cámara del estuche... (y pensamos: qué buena foto voy a sacar!!) nos dejan que la prendamos con rapidez... (ya te tengo, quedate quieto) nos dejan que enfoquemos bien (ahí va!!)... y cuando está todo listo en un marco de tranquilidad... los muy malditos se vuelan!!



Mientras escapan de nosotros, seguro que deben pensar "tomá!" (y hacen un gesto con el alita) y nosotros, muy enojados y con la cámara en la mano ya no pensamos en nada, simplemente decimos al viento "pájaro y la re..."




Aclaración: en el árbol de la foto había muchos pájaros, que cuando les fui a sacar me hicieron el gesto...

1 comentario:

iforci dijo...

nada más acertado. de hecho, la cacería de aves comenzó como una respuesta a tan desagradable gesto del corte de alas, símbolo del perdedor del clic fotográfico.